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En el partido con Pacífico de Alvear, el técnico Sergio Busciglio ensayó un cambio de esquema que le dio resultado, independientemente del marcador final y la controversia en torno al árbitro del encuentro.

Teniendo en cuenta que la parte más dura y complicada del Federal B está por comenzar, encontrar alternativas para plantarse en cualquier cancha sin verse superado por el rival de turno es importante.

Esta ultima fecha de la fase inicial de la Zona 11, sirvió como banco de pruebas de un nuevo esquema en la estructura táctica de San Martín. Es que ante las bajas por el límite de amarillas, Busciglio eligió armar una línea de cuatro en el fondo que le dio réditos.

Stéfano Ponce y Matías Viguet ocuparon los carriles y se los notó cómodos, mientras que Maxi Sandoval y Matías Marín formaron la dupla central que casi no tuvo fisuras. Antes de las expulsiones y las desventajas obvias, al León casi no le llegaron.

En la mitad de campo Guerrero se acomodó muy bien con Bastianini en el eje y cumplió a la perfección el rol de cinco tapón. Por delante de ellos, Rodrigo Stipech y Emmanuel Vargas por derecha e izquierda respectivamente más Daniel Hernández arrancando desde el medio, crearon varias situaciones, aprovechando los espacios que el rival de turno dejó. El único delantero del onceavo de Busciglio fue Federico Chiocarello.

Para el futuro inmediato el León encontró en el 4-2-3-1, a un esquema sólido en defensa y con variantes ante posibles ausencias de los laterales- volantes titulares. Sin lugar a dudas, una buena noticia.

 

Por Ema Cenci. Foto: Archivo