El plantel Albirrojo ha tenido jornadas movidas en cuanto a su composición. Es que en las últimas horas al equipo Chacarero se sumaron dos bajas más, una por lesión y otra tras una situación atípica.

Las primeras jornadas de Carlos Bartolucci al frente del Atlético San Martín han sido bastante convulsionadas. Las salidas de 8 jugadores importantes en el andamiaje del equipo hicieron que el entrenador interino tenga que recurrir a los pibes. Algo que parecía armadito e ilusionaba a todos se fue desquebrajando de a poco.

A principios de la semana anterior el mundo San Martín hablaba de la salida de varios jugadores que estaban marcando diferencias. Es que Facundo Rodríguez, Brian Sosa, Mario Marchetti, Claudio Ojeda, Emiliano Guevara y Mariano Gómez dejaron de ir a entrenar a la institución (a pesar de que algunos están a préstamo hasta mitad de año), sumándose así a Gabriel Aguilera que por cuestiones laborales se había ido unas semanas atrás.

El último triunfo pareció calmar las aguas pero dos situaciones hicieron que la intranquilidad volviera a rondar por Lavalle y Boulogne Sur Mer. En el vestuario de Algarrobal, en el último encuentro del León frente a El Porvenir,  Emiliano Dichara sufrió un robo en circunstancias extrañas: El arquero Chacarero se cambió antes de salir a realizar el calentamiento previo y guardó su teléfono en el bolso. Una vez que el match terminó buscó su celular, que para su sorpresa ya no estaba. Alguien lo había tomado.  Se comentó que nadie habría ingresado al camarín por lo que la lista de posibles culpables se achica considerablemente.

¿El resultado de esto? Cuchara decidió no ir a entrenar en estas jornadas, y decidirá en el futuro cercano si sigue jugando o no.

Por otro lado Nicolás Tersigni sufrió durante la práctica del miércoles la fractura del peroné, lesión que lo marginaría por el resto del torneo de liga.

En síntesis, Bartolucci deberá afrontar lo que queda de campeonato con un montón de bajas, producto de distintas razones.  Lo que parecía estar bien es lo que hoy le trae más dolores de cabeza al adiestrador. El domingo San Martín recibe al CEC y luego deberá afrontar la recta final del torneo de Liga Mendocina con muchas bajas, y con muchos pibes.

 

Por Ema Cenci