Por
Javier Sortino

Ha comenzado una nueva era en el Atlético San Martín, luego del traumático descenso del Argentino B sufrido en Febrero de este año, el recambio de la Comisión Directiva ha despertado una nueva expectativa y varios interrogantes sobre el futuro institucional y futbolístico del Chacarero.

La nueva Comisión presidida por Alberto Ortiz se encontró con lógicos problemas institucionales, un importante desfasaje económico y con un equipo participando en la Liga Mendocina de Fútbol, el proyecto apoyado por la Municipalidad de San Martín que tenía como cabeza a Marcelo Vázquez y Mario Castro dejó la institución a dos fechas del final, cuando terminó la gestión de Silvio Bront, con ellos se fueron casi todos los jugadores que llegaron para reforzar el equipo de la mano de Marcelo Vázquez: Facundo Rodríguez, , Brian Sosa, Mario Marchetti, Mariano Gómez, Diego Aguilera, más las bajas de jugadores del club como el arquero Emiliano Dichara, Gaston Panella y Emiliano Guevara, con 8 jugadores menos el León debió encarar los dos últimos partidos de liga y los cuartos de final ante Godoy Cruz.

Esta incursión del Atlético San Martin en el primer torneo de la Liga Mendocina de futbol durante este año 2014, que terminó en cuartos de final con la derrota ante Godoy Cruz Antonio Tomba por un claro 2 a 0, debe servirle al chacarero para sumar experiencia y a los dirigentes para tomar nota de la herencia recibida en inferiores y la tarea a realizar para que esté presente con más dudas que certezas, con muchas carencias, con ganas de chicos con poca experiencia que se notaron en la cancha frente a un rival mucho más preparado física y futbolísticamente para afrontar este tipo de torneos, pueda revertirse en el corto plazo. Con la actitud y la entrega de los chicos no alcanzó, se necesita muchísimo trabajo para equiparar tamaña diferencia entre un club modelo de Mendoza como Godoy Cruz y esta realidad llena de carencias del Atlético San Martin.

Sobraron ganas en los chicos de las inferiores, que dejaron todo y no pueden reprocharse nada, no son responsables de tener que hacerse cargo de una tarea que no les correspondía, jugar con tan poca edad, muchos de ellos, ante rivales más experimentados y preparados física y futbolísticamente, porque lo que falta en estas inferiores del chacarero son jugadores de 20, 21 o 22 años, sólo Oviedo, Andrada, más los ausentes Marín y Vargas están en ese target, el resto son todos chicos de la cuarta división, varios no superan los 18 años y aunque están realizando una gran campaña en su división, debieron subir para hacerse cargo del equipo de primera, como ocurrió en Febrero con el traumático descenso de cateogría del Argentino B, cuando la huída en masa de los jugadores profesionales dejó al equipo desmantelado.

Esta vez esto ocurrió entre otras cosas porque no pudo continuarse con el proyecto que había realizado la Dirección de Deportes de la Municipalidad, con algunos refuerzos que le daban al equipo otro nivel de competencia

Esto es lo que hay, este es el baño de realidad que un club como Godoy Cruz, un buen ejemplo a imitar, un espejo en el que mirarse, nos dio en el partido, dominador a voluntad, que cuando aceleró marco claras diferencias. Las ganas de los chicos chocaron con la superioridad física y futbolística del expreso, que no sufrió un solo ataque albirrojo en todo el partido…

Barajar y dar de nuevo, es tiempo de análisis, de comenzar a ver con que material se cuenta, cuales son los valores que se tienen y en qué debe fortalecerse futbolísticamente la institución, el trabajo del nuevo preparador físico Gastón Gonzales será clave, es lo que más se notó en la diferencia entre ambos conjuntos, el resto será gestión de la nueva Comisión, el nuevo entrenador que llegue para armar el equipo que desde la Liga forme la base para participar del Federal C o el Federal B a partir de enero, momento donde habrá que estar preparado y con certezas, para participar con expectativas ciertas de recuperar el terreno perdido, para ello es imprescindible asumir la realidad tal cual es, sin falsas expectativas, valorando lo mejor de estos chicos que dieron la cara con dignidad, más allá del resultado, con amor propio y amor por los colores. Es el punto de partida que requerirá de una tarea ardua y consciente sobre lo que se debe mejorar para salir del peor momento de la historia futbolística de la Institución albirroja.