Por
Lic. Javier Sortino

Con el masivo respaldo de su gran hinchada, una idea clara de juego , un grupo de jugadores comprometidos con la causa, y la mística recuperada en su guarida, el Albirrojo se apresta a jugar, por tercera vez en 8 años, una instancia decisiva en el durísimo Federal B

Después de 3 años y medio de frustraciones y desencantos el Atlético San Martin parece haber recuperado la memoria de su gran historia futbolera y se ha metido, con convicción y un apoyo masivo de su gente, en una instancia decisiva del Federal B 2015, los cuartos de final lo esperan, el ascenso a la vuelta de la esquina luego de un largo camino de 26 partidos en los que este Chacarero de Busciglio fue de menor a mayor y con mucha humildad y trabajo encontró una fisonomía de equipo casi imbatible de local y duro de visitante, como hacía mucho tiempo no se veía en Lavalle y Ruta 50.

Ha vuelto a rugir en casa el viejo León del Este de Mendoza, aquel que en los regionales y Torneos Nacionales de los 60 y 70 se hacía casi inexpugnable como local, aquel que construyó en los 90, en el Argentino A y luego en la B Nacional, una imagen de fortaleza en su guarida donde los rivales llegaban sabiendo que rescatar un punto era mucho premio. Ese fuego sagrado que se fue perdiendo como agua entre los dedos a medida que los años fueron pasando en este torneo que le queda chico a su gran historia; las últimas 3 temporadas en el otrora Argentino B, que cada año lo jugaban mas y mas equipos, desconocidos, sin historia, sin hinchada, ni estructura, lo vieron a San Martin penar como local, ser vapuleado por equipos desconocidos que se sacaban fotos en la previa en el magnífico estadio albirrojo y luego se floreaban ante jugadores a los que no les daba el piné ni el espíritu para jugar con una camiseta tan grande.

Desde 2012 hasta este feliz 2015 pasaron una innumerables cantidad de jugadores, varios entrenadores, que no pudieron dar en la tecla, que fueron perdiendo esa mística, que vieron perder en casa y ante su gigante e incrédula gran hinchada un partido tras otro, haciendo vulnerable su guarida, cayendo al abismo en el comienzo del 2014 con un descenso al Torneo del Interior del que lo rescató el mismo Consejo Federal que lo había hundido 6 años y medio antes.

Por eso podemos decir, a 6 partidos de recuperar la gloria perdida, que en este 2015 el planeta chacarero volvió a sonreír en el plano futbolístico, porque encontró un equipo que arrancó muy mal y que, con el correr de los partidos, la humildad de su entrenador y de un grupo de jugadores comprometidos con la causa, el trabajo día a día para corregir los errores iniciales; una dirigencia que, a pesar de las criticas que llovieron sin piedad luego de las dos primeras fechas donde increíblemente se pedía la cabeza del entrenador, respaldó el trabajo de Busciglio, fue la base para ir encontrando argumentos como para ilusionarse. Este sueño llamado ascenso se sustenta en una magnifica campaña de local, donde el conjunto de Busciglio ganó 10 de los 13 partidos que disputó, un numero que habla por si mismo de lo importante que ha sido recuperar la mística de local, esa que construyeron el técnico y su mensaje ganador y ambicioso en el trabajo de la semana, los jugadores y su ambición y actitud ganadora en cada partido como local. Aún en la derrota ante Montecaseros y Newery la sensación fue la de un equipo que no había merecido perder, o que había dejado todo por cambiar la historia.

Por eso encontró la clasificación a los play off casi por decantación, sin sufrir sobresaltos, sin esperar los resultados de la ultima fecha, ganó cómodamente sus tres partidos de local por el mismo resultado 2-0, rescató dos valiosos puntos de visitante y se acomodó de manera más que interesante de cara al futuro inmediato.

Un San Martin que además de ambicioso y voraz como local ha encontrado una columna vertebral importantísima, con jugadores en un alto nivel, que marcan diferencias por su jerarquía, Bonacci en el arco, Bastianini como capitán en el medio, Villaseca y su increíble capacidad goleadora en esta segunda fase con 6 goles en 6 partidos. Acompañados por ese fenomenal descubrimiento que ha sido Matias Viguet, que tiene 17 años y juega como si tuviese 25 (¡¡Ayúdanos señor a retenerlo para 2016!!), el corazón de Cabrera y Martínez en el medio, el sacrificio y olfato de Chiocarello adelante, las seguridad de Sandoval y Gonzales en el fondo, el crecimiento de Suarez como stopper luego de un comienzo lleno de dudas, las soluciones que brindan cada vez que son llamados a participar Ponce, Vargas, Juarez, Guerrero, el descubrimiento de Mariano Rodriguez como solvente segundo arquero y el resto que acompaña. Un grupo unido y consustanciado con la causa.

Un entrenador que fue cambiando su lirismo por un pragmatismo que no resigna ni ambición ni protagonismo,  mucho más acorde a la realidad del duro torneo que le toca dirigir, de aquel inocuo 4-4-2 en el debut ante Newery, al 4-2-4 que hacia agua en la segunda fecha ante Montecaseros, a un elástico 3-4-1-2 que como local se mantiene con volantes de características netamente ofensivas, que avasalla a los rivales desde el minuto inicial sin miramientos, que terminó derivando en un 4-4-2 mucho mas solido para jugar de visitante, que probó en el último partido de la primera fase ante Pacifico, y que estuvo a punto de dar magnifico resultado en el 3 a 3 en San Rafael, donde el chacarero ganaba 3-0 y se floreaba con 60 minutos de un gran nivel colectivo en todas sus línea.

Su punto débil sigue siendo la solidez defensiva, de su virtud nace su debilidad, fue el equipo más goleador de la zona en las dos primeras fases, también uno de los que más goles recibió, su ADN es atacar, a veces sin miramientos, a veces desprotegiéndose mas de la cuenta y sin timming para manejar los tiempos de un partido, como le ocurrió en Desamparados o en San Rafael, donde tuvo a su merced condiciones favorables que desaprovechó por no tener esa dosis de conservación necesaria para mantener un resultado a favor.

En los cuartos de final  a 6 partidos del ascenso) lo espera el poco conocido Almirante Brown de Lules, ciudad que se ubica a 20 kilómetros al sur de la capital de Tucumán, equipo que ganó su grupo en la primera fase, que clasificó ajustadamente en la segunda, que se ha hecho muy fuerte como local, donde, en una campaña muy similar a la del albirrojo, ganó 10 partidos, empató 2 y perdió solo uno. Tiene un goleador interesante como Carlos “La Foca” Lopez, que tiene un problema en su codo y no se sabe si será de la partida, David Robles, ex volante de San Martin de Tucumán que se perderá por suspensión el primer partido y poco mas conocido por estos pagos. Una verdadera incógnita del conjunto marino de Lules que se develará en el verde césped, algo similar a lo que le ocurrió al chacarero en su ultimo play off por cuartos de final en mayo de 2012 ante Las Parejas, ojalá el resultado y el rendimiento del equipo sea bien distinto.

Es un momento dulce de la vida institucional y futbolística del Atlético San Martin, un club ordenado, que se está proyectando hacia el futuro con obras muy interesantes como las del hotel deportivo, las nuevas canchas del predio Lions, y la construcción de dos canchas auxiliares en el predio de Chango Mas que está detrás de la platea. Un momento que parece ser ideal como base para soñar con dar el salto de categoría que este club se merece por su historia y su gran hinchada, que acompaña masivamente  y sueña despierta con recuperar parte de la gloria perdida.

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