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Confirmado el día -viernes 21: 15 hs-, la topadora de Busciglio ya se prepara para recibir a Palmira. Sin duda es el momento para que el fanático tome protagonismo y se haga notar.

El plantel actual le devolvió al hincha Albirrojo la ilusión, las ganas de ir a la cancha a disfrutar de un equipo que va al frente y al que le sobra actitud. Lo realizado hasta el momento por los de Sergio Busciglio toma mayor notoriedad cuando observamos las campañas recientes del León en la categoría.

Pasaron jugadores que no dieron la talla, que le faltaron el respeto al club. Algunos de ellos, cuando el descenso estaba casi consumado, huyeron como ratas (vendiendo muebles del club para pagarse el pasaje).

Este grupo de jugadores tiene una mentalidad totalmente distinta. Desde el comienzo de la pretemporada transpira la camiseta como pocos y, más allá de algunos traspiés en el inicio del torneo, sale a ganar en todas las canchas. El Chacarero versión 2015 le devolvió el protagonismo a una institución que estaba inmersa en problemas. La llama de la ilusión está viva, el sueño de todo un pueblo late y crece partido a partido.

En el último encuentro que disputaron, los jugadores se recibieron de leones. Aguantaron piedras, amenazas, armas de fuego y hostilidad, y lejos de achicarse frente a la adversidad, disputaron el partido como una verdadera final, trayendo los tres puntos al Este.

Por eso el viernes por la noche la cancha tiene que llenarse. Es el momento ideal para que el hincha Albirrojo le pague con aplausos y aliento a un grupo de hombres que larga orgullo y actitud por los poros y que literalmente fue a una guerra.

No importa la camiseta que se pare a enfrentar a la topadora roja y blanca. Ocasionalmente es Palmira, pero podría ser cualquier otro club del Federal B. Este choque del viernes es trascendente por San Martín, no por el rival.

Este viernes a las 21 15 hs, dejá lo que tengas que hacer. Salí antes del laburo, suspendé la juntada con tus amigos, sacrificá las últimas horas de ese día para ir a ver al León.  Alentá, cortá papelitos, saltá y rompete la garganta cantando. No importa el resultado, te aseguro que los once que saldrán a la cancha no van a defraudarte y correrán como lo haría cualquiera de nosotros