Ever y Emma, listos para mostrar sus condiciones. Por: Ema Cenci

Ever González y Emmanuel Vargas, chicos del plantel de Liga Mendocina, irán al banco de suplentes frente a Gutiérrez. Zona Chacarera, te los presenta en esta nota.

Se levanta, es domingo a la mañana, todos sus amigos están durmiendo y recuperándose del fin de semana. Prepara el bolso todavía despertando y parte para el club. Hoy juega en las inferiores, sabe que cualquier partido puede catapultarlo al plantel de primera y luego, al ansiado debut. Por eso no se queja.

Ever González y Emmanuel Vargas siguieron al pie de la letra esa rutina semanal persiguiendo un sueño,  llegar. Y lo lograron. Es que ambos irán al banco de los relevos en el encuentro contra Gutiérrez por la Copa Argentina.

Instantes después del aviso del técnico a los dos jugadores y todavía sin caer en el momento que vivirán, ambos dialogaron con Zona Chacarera y expresaron sus sentimientos.

Cabe destacar que González, delantero de gran rapidez, realizó inferiores en diversos clubes de la Liga Rivadaviense, hasta que recaló en las filas del Atlético San Martín, donde rápidamente se ganó un lugar.

Ever, confesó: “Estoy muy contento. Es un sueño que teníamos y por eso trabajábamos todos los días. La verdad que no lo esperaba. Todavía no caigo, no lo puedo creer. Trato de dar lo mejor para el equipo y en este club, del que soy hincha, voy a dejar todo cuando me toque.”

En tanto Vargas que es volante creativo de buen pie, hijo de Omar Mono Vargas, creció en el León hasta mediados de este año cuando fue a probar suerte a San Martín de Monte Comán. Finalmente, el Monito volvió a su primer amor en busca de una chance, esa que hoy le llega.

Emmanuel, analizó: “Es lo que estaba buscando desde chico que jugaba en las infantiles,  gracias a Dios voy a jugar en el equipo del que soy hincha. Espero poder dormir esta noche, mi viejo me va a dar muchos consejos imagino (risas). Voy a tratar de estar tranquilo.”

Tranquilidad, sueño y calma son algunos items que seguramente escaparan momentáneamente en la vida de estos dos pibes. Llegaron dos, y ojalá, lleguen muchos más.