La 2002, recibiendo órdenes de los profes. Foto: Prensa ACSM

Tres de las categorías inferiores de San Martín lograron salir campeonas en la Copa de Plata de la Liga Mendocina de Fútbol. ZC>, te las presenta una por una. Hoy, hablamos sobre la 2001 y la 2002, junto a William Altamira.

Los más chicos, esos que están dando sus primeros pasos, tuvieron su bautismo de fuego. Es que la 2001 y la 2002 se consagraron campeonas de la zona B del torneo de Liga Mendocina bajo la batuta de un grupo de profes que les inculcan la parte más linda del deporte, la diversión.

En dichas categorías trabajan Sebastián Hidalgo, Oscar Montaño y William Altamira. Los Chacareritos 2002 cerraron un gran torneo con el broche de oro, la victoria 1 a 0 con Municipal Godoy Cruz de visitante y con dos hombres menos y la consagración como los mejores de su zona. Mientras tanto la 2001 se consagró sacando cuentas, ya que terminó igualada en la primera colocación con el CEC, pero con un tanto más en la diferencia de gol.

A lo largo del torneo, Diego Morales, Franco Rodríguez, Gianluca Reggi (hijo de Gustavo), Facundo Miranda, Joaquín Córdoba, Román Sarmiento, Laureano Rodríguez, Jesús Castellanos, Julián Flamant y Facundo Altamira entre otros, se sacrificaron levantándose temprano para disputar sus partidos.

Altamira junto a Samuel Obando, con quién entrenó la 2003. Foto: Prensa ACSM

William Altamira, otrora defensor de San Martín que forma parte de este staff de trabajo desde hace un tiempo, contó: “Empecé trabajando en la categoría 2003. Estuve ahí tres meses. Después me dijeron que hacía falta otro profe y me sumé a Sebastián Hidalgo y Oscar Montaño en la 02 y 01. Fue un agrado sumarme, trato de dar un poco de orden y de transmitir lo que sé por jugar al fútbol”

Luego, con respecto a los chicos que entrenan con él, expresó: “Tenemos mucha fé en estas categorías. Son chicos para tener en cuenta, tienen mucho potencial. Es un mensaje para todo el pueblo Chacarero, confiemos en las inferiores porque abajo hay mucho material” Sintetizó

“Tratamos de inculcarles que jueguen por el piso, que traten bien la pelota. Por suerte los chicos entendieron el mensaje. Sin la ayuda de los padres y del municipio esto hubiera sido imposible.” Finalizó un contento Altamira, que en poco tiempo ya gritó campeón.