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El 6 de noviembre de 1966, el León consiguió su segunda estrella a nivel provincial, empatando en cero con Andes Talleres. Este torneo significó el inicio de la etapa más gloriosa del club.

La década del 60 fue el preludio de la época dorada del Albirrojo. El segundo campeonato mendocino de primera división logrado en 1966, con hombres de la casa y con un equipo que fue superior durante todo el torneo, marcó el inicio del cambio positivo en lo futbolístico.

Había pasado solo unos años de la inauguración del flamante estadio. Después de 15 años de mandato de don Heytel Stoisa y una posterior transición con Mario Magistretti a la cabeza, llegaba Esteban Costantini, uno de los nombres más importante de la historia Albirroja.

A partir de la presencia de Esteban al mando de los destinos de la institución, llegó la consolidación del éxito deportivo y la aparición Chacarera a nivel nacional. Con el fútbol argentino abriendo sus puertas a un nuevo formato de disputa, la Liga Mendocina de Fútbol cobró un protagonismo aún mayor del que ya tenía en esa época. En 1966 San Martín plantó la piedra fundamental consiguiendo el primer puesto a nivel provincial, logro que ayudó a llegar a la disputa del Regional 67.

En ese torneo de Liga Mendocina y de la mano de nombres importantísimos como Enrique Juan Reggi, Raúl Ripamonti, Ricardo Pérez Suárez, Roberto Troyano, Miguel Guzmán, Osvaldo Sosa, Salvador Noguera, Osvaldo Lamelza o Rubén Ambroggi, y con la experiencia de Raimundo “Mumo” Orsi en el banco de suplentes, el Chacarero dio cátedra de buen funcionamiento y vapuleó a casi todos sus rivales. En los fríos números, finalizó primero con 47 puntos; 33 partidos jugados, 20 ganados, 7 empatados y tan solo 6 encuentros perdidos. Para destacar, hizo 76 goles.

Entre otros resultados, venció 5 a 2 a Huracán Las Heras en el debut, 4 a 1 a Godoy Cruz en el Este, 5 a 2 a Luján en el Bajo y 5 a 1 al mismo rival en Lavalle y Ruta 50, y 4 a 3 a Independiente Rivadavia, en un choque apasionante y vital en la recta final del torneo.

Sin embargo a pesar de su excelente campaña, tuvo que aguardar hasta la última jornada para gritar campeón ya que su principal perseguidor (Argentino) lo acechó incluso en la culminación. San Martín igualó cero a cero con Andes Talleres el 6 de noviembre de 1966 en la 33ra fecha y gritó campeón en el estadio Cervecero.

Al año siguiente, casi el mismo plantel disputó el torneo regional (lo ganó), y clasificó al León a la máxima categoría de nuestro fútbol.

Por Museo Emilio Menéndez