Por
Lic. Javier Sortino

No es fácil ponerse el traje de candidato en el parejo y duro grupo 11 del Federal B, San Martin en base a una propuesta ambiciosa, con espíritu de grupo, está cumpliendo el objetivo.

Pasaron ya 12 encuentros disputados por el Atlético San Martín en el Federal B, 14 fechas con las dos fechas libres cumplidas y el equipo ha dado muestras, promediando la primera mitad del grupo, de una identidad de juego que lo ha llevado a estar entreverado entre los candidatos a ocupar uno de los 4 o 5 lugares que lo depositaran a la segunda fase del certamen.

Identidad de juego dijimos, es una de las claves de este albirrojo de Buscilgio, un equipo siempre pretencioso, ofensivo, que busca el arco de enfrente con mucha gente, que intenta jugar de la misma manera de local que de visitante, que busca recuperar la mística de hacer fuerte como local, a veces puede realizarlo, a veces el rival, que también juega, lo impide, otras las propias limitaciones del equipo lo llevan a meterse en callejones sin salida, pero su idea es clara, salir a ganar en cualquier cancha, solo en el primer tiempo ante Huracán no respetó esa filosofía dentro del campo y lo pagó con la derrota. El esquema del entrenador, un 3-4-1-2 con volantes externos que casi siempre son más ofensivos que defensivos (salvo que juegue Ponce que es defensor), le brinda al equipo respaldo a la hora de sumar gente al ataque, con Viguet como volante izquierdo y sus frescos 17 años como una arma fundamental de ataque, con Stipech y su verticalidad, con el empuje constante de Villaseca, necesita más olfato de gol de su delantero centro, Chiocarello convirtió un par de goles pero no termina de afianzarse, lo mismo que Collantes, que convierte mucho en la liga pero aún no debuta en la red en el Federal B.

Otra virtud de este equipo, su espíritu de grupo, lo cual habla muy bien del manejo del plantel que tiene el entrenador, aquellos jugadores que habitualmente no son titulares están ingresando con soluciones y rendimientos muchas veces superiores a los que entran desde el principio, Vargas es una muestra clara, cada vez que ingresa rompe el molde del partido y aporta mucho ofensivamente, lo mismo ocurrió con Stipech, que fue titular en la primera fecha, luego quedó relegado incluso fuera del banco de suplentes, se ganó un lugar desde sus buenas actuaciones en la liga, y desde el segundo tiempo de Palmira hasta ahora le quitó el puesto a Hernández como enganche, Hernández cuando entra convierte y es importante para el grupo, Collantes mete goles en la liga a pesar de jugar con chicos de la 4ta, Juárez entró en San Rafael y fue clave para dar vuelta el partido con una asistencia y un gol antes de lesionarse.

Los puntos flacos a corregir por el Chacarero son tres bien claros a esta altura del certamen:

  • La escasa solidez defensiva: De una virtud puede surgir un defecto, producto de un sistema ambicioso que lo lleva a tener mucha gente en ataque y poca gente en la recuperación, el equipo sufre mucho en el retroceso defensivo, incluso Cabrera y Bastianini como doble cinco tienen más juego que marca, a pesar de ser los referentes de la lucha del medio por la posesión del balón. La línea de tres defensores sufre cuando los pelotazos cruzados superan a los volantes externos Viguet por izquierda aún no incorporó el concepto de retroceso defensivo, su vocación es ir para adelante, algo similar ocurre por derecha si juegan Neira o Martínez, solo Ponce le aporta algo más de equilibrio. Los tres defensores tienen muchos altibajos, Gonzales demostró ante Montecaseros que debe ser el libero del equipo, por su sapiencia para cortar los ataques rivales por arriba y su capacidad para llegar justo al cierre, como stopper sufre su portento físico que le juega en contra si sale lejos a marcar. Sandoval se afirma como Stopper por izquierda, Marín y Suárez son los dos jugadores de rendimiento más irregular, entre ellos se dirimirá quien es el otro defensor del equipo en el futuro inmediato.
  • La falta de puntería en los últimos encuentros: Luego de convertir 13 goles en 3 partidos al equipo parece habérsele mojado la polvora, entró en un bache a la hora de concretar la gran cantidad de situaciones que casi todos los partidos genera. San Martin tiene en cada encuentro no menos de 4 o 5 chances de gol, si las concreta se luce, si las desperdicia sufre porque no sabe defenderse y apuesta al arco de enfrente. Ante Huracán desperdició un par de chances en el complemento que le podrían haber dado el empate. Contra Pacifico estuvo para ponerse 3 a 0, desperdició un penal, le dio vida a Pacifico que descontó rápidamente y lo tuvo contra las cuerdas al conjunto de Busciglio. Ante Newery San Martín no solo defendió muy mal sino que desaprovechó no menos de 5 jugadas netas de gol. Ante Montecaseros el equipo fue superior en el complemento pero perdió 4 chances claras de gol.
  • ¿Cuándo le tocará que le cobren un penal de visitante a favor?: Más allá de que los partidos los ganan y los pierden los jugadores, está claro que al chacarero los árbitros no le han hecho la vida fácil en estos últimos encuentros, sobre todo de visitante, ante Palmira, Huracán de San Rafael, Huracán Las Heras y Montecaseros, fue víctima de claros penales que los árbitros por negligencia no cobraron, en partidos tan parejos estos detalles muchas veces son claves para inclinar la balanza del partido hacia uno u otro lado (TRABAJO LOGÍSTICO PARA LA DIRIGENCIA ALBIRROJA).

Va por el buen camino el Chacarero, que además cuenta con el plus extra del masivo apoyo de su gente, que lo sigue a todos lados si la dejan, que de local mete mucha gente como ningún otro equipo en la zona, que vuelve a creer a pesar de tantas frustraciones en estos 8 años. Un San Martin con vocación ofensiva, que recuperó ese estilo de ser protagonista en todos lados, no es sencillo en una zona tan pareja, pero ese parece ser el camino del protagonismo, buscando primer estar entre los cuatro o cinco equipos clasificados, para luego ir afianzándose y soñando con recuperar ese espíritu ganador, ese saberse candidato a jugar finales, como hace mas de 10 años no ocurre por el Este de Mendoza.