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Sábado a puro fútbol para el Chacarero, que en su estadio entrenó pensando en el debut con Atlético Argentino. Carlos Mazzola aprovechó para probar variantes, y rotó piezas en el mediocampo.

Para San Martín faltan 8 largos días de trabajo antes de dar el puntapié inicial en el Federal B, cuando visite San José y mida fuerzas con el Boli. El entrenador Carlos Mazzola ya piensa en ese día, por lo que en esta mañana de sábado paró un probable once inicial.

90 minutos duró el entrenamiento de fútbol formal, que enfrentó a titulares y suplentes. Los de pechera amarilla tuvieron una modificación en relación al onceavo que jugó contra Rivadavia,  la salida de Nicolás Fassino (contractura) y el ingreso de Damián Cabrera. Burgoa se ubicó por la izquierda, y Orozco siguió siendo el enganche. ¿El equipo? Luis Bonacci; Walter Ferrero, Patricio Berardo, Maximiliano Sandoval, Lucas Piedra; Damián Cabrera, Federico Illanes, Gonzalo Burgoa; Joaquín Orozco; Javier Villaseca y Federico Chiocarello.

Promediando la media hora Illanes le metió una pelota en cortada a Gonzalo Burgoa, que saltó para dominarla con su pie zurdo, cuando bajó intentó girar con la pierna apoyada en el pasto y al instante cayó mostrando signos de dolor. El cuerpo médico del club, vaticinó que podría tratarse de un esguince de rodilla, aunque habrá que esperar a los resultados de los estudios para conocer el grado de la lesión y el tiempo que el ex Tomba estaría fuera del campo.

Luego de eso, el coach Albirrojo realizó tres variantes: Lógicamente Burgoa fue reemplazado por Carlos Casado,  Maxi Sandoval pasó al elenco suplente y le cedió el lugar a Gabriel Fernández, y Joaquín Orozco fue reemplazado por Mariano Aldecoa. Se pasó del 4-3-1-2 al 4-4-2, con Luis Bonacci; Walter Ferrero, Patricio Berardo, Gabriel Fernández, Lucas Piedra; Mariano Aldecoa, Damián Cabrera, Federico Illanes, Carlos Casado; Javier Villaseca y Federico Chiocarello.

Faltan varios entrenos todavía para que se defina el elenco de arranque, pero está claro que las dudas pasan por la mitad del campo.

Por Ema Cenci