Las caras de Heredia y Pralong después del partido son tremendas. Foto: Los Andes

El León cayó ante Montecaseros y quedó condenado a jugar el Torneo del Interior 2015. A continuación, una simple opinión de un socio, hincha y futuro periodista deportivo.

Duele muchísimo ver caer a una institución con tanta historia por tercera vez en 7 años. No hay palabras que describan lo que sentimos hoy los hinchas de San Martín. Lo más feo es que el descenso está consumado y la dolorosa situación de jugar el Torneo del Interior en el 2015 no puede evitarse de ninguna manera.

Creo que es un buen momento para revisar el pasado. No voy a entrar en detalles ni a dar nombres. Me parece que cada uno tiene que hacer memoria y empezar a buscar explicaciones.  Lo que si voy a decir es que hay una particularidad en todo esto.  En los tres descensos las peleas, los egos y la desunión estuvieron a la orden del día. Jugadores que expresan sentirse solos, dirigentes que se equivocan, periodismo que hace leña del árbol caído y un montón de cuestiones que se repitieron.

Bruno Oviedo no tiene consuelo. El que lo abraza es Cuffaro Russo. Foto: Los Andes

Es hora de que aceptemos los errores, de que nos demos cuenta de nuestras falencias, que llevaron al club mendocino con más participaciones en primera, ese que le ganó a los históricos equipos de nuestro fútbol (River de Fillol, Alonso, JJ López y Más, Boca invicto en el 69, Independiente campeón del mundo de Bochini, San Lorenzo de Veira, entre otros) a la ruina.

De cara al futuro hay que tirar todos para el mismo lado, hay que unirse como hace años no pasa. Tenemos que aportar desde el lugar que nos toca. Los dirigentes dejándose ayudar y realizando un proyecto a largo plazo, cuerpo técnico y jugadores defendiendo con el alma la camiseta e hinchas haciéndose socios y/o colaborando en filiales, agrupaciones, peñas o desde el lugar que se pueda. Si no se rema hacia la misma dirección y se dejan los egos de lado será imposible reflotar este barco que se hunde como el Titanic.   

Uno puede tener buena o mala suerte en todos los ámbitos, pero con trabajo serio el factor suerte se reduce al mínimo. Ojalá este descenso sirva como baño de realidad y se comiencen a cambiar las cosas. Les pido que reaccionemos, no dejemos morir a nuestro Atlético Club San Martín.

Lo que me da un poco de esperanza es haber visto a la gente alentando hasta el último minuto, a los pibes del club dejando absolutamente todo para cambiar la historia. Es escuchar rumores de gente que arma listas y que quiere hacerse cargo de esta situación (ojalá se hagan realidad). TODOS JUNTOS, vamos a volver. El León retrocedió otra categoría, pero lo hizo tomando envión para el gran salto de su vida. Ayudémoslo a que pueda hacerlo lo antes posible.

 Por Ema Cenci, socio 1322